4 de diciembre de 2015

TRECE


Tras varios días llegamos a las Montañas Rojas, una serie de elevaciones rocosas que recuerda al Cañón del Colorado aunque en las partes más bajas y recorridas por los numerosos ríos y arroyos que recorren la región se desarrolla una vegetación fluvial muy densa que se ubica en las zonas bajas de las formaciones montañosas. Los colores rojos arenosos de las montañas, todos los tonos de verde de la vegetación, el azul intenso del cielo, el sonido de los ríos al realizar su camino, me parece una región increíblemente bella. Las gentes que viven aquí son nómadas, viven de la recolección y comercio del aceite de morsa de río, animales muy parecidos a sus homólogos marinos, ricos en aceite de gran calidad muy apreciado por los países adyacentes por sus propiedades pirotécnicas, nutrientes o estéticos. Se usa para muchas cremas curativas y reparadoras, por ello alcanza un alto precio. Los habitantes de las Montañas Rojas han aprendido a recolectarlo de forma muy efectiva, sin matar al animal, con lo que siempre tienen una producción constante. En compensación los protegen de sus depredadores, como por ejemplo los laocardos, cuadrúpedos ciegos con bocas parecidas a las lampreas, son de color gris, sin pelo y con doble cola. Son un pueblo rico debido a esta práctica, tienen todo lo que se puede pedir, comida, joyas, agua…. Nos han acogido en uno de sus campamentos, practicamente nos han obligado a pasar la noche con ellos. Van montando y desmontando estos campamentos según se van desplazando. Tienen algunos pueblos más grandes en la ruta principal que es la que estabamos siguiendo en los que se comercia, sobretodo con el aceite de morsa de río. La ruta que seguimos es la que une los países del sur con los del norte, practicamente una recta y atraviesa esta región de las Montañas Rojas, lo cual las hace tener una situación inmejorable.


Son muy amables con nosotros, tanto por su carácter y riqueza como porque han reconocido a mi hermano Senka. Cuanto más al norte viajamos mi hermano es más conocido y se nos abren más puertas. Mi hermano ya se ha granjeado un nombre en este área del continente y comienza a ser muy respetado. Ya es general-comandante de su propia legión, lo cual te da una idea de la confianza que tiene el Rey y la Corte en él, siendo como es un dragón negro, antiguo enemigo de los países de la región. Se mueve con soltura entre los hombres, tiene el don de la palabra y lo usa con gran destreza. Siempre es políticamente correcto y tiene gestos amables con todos, desde el último soldado de su ejercito a los reyezuelos de esta región. En todos los ámbitos se siente cómodo y por ello se ha sabido ganar el respeto y fidelidad de muchas gentes. Mi hermano ha conseguido una gran fama entre las gentes de los reinos vecinos y del propio país de Raegis, al cual sirve. Los dragones y otros seres de gran poder han cobrado mucha fama entre los humanos, como lideres militares, gladiadores o guerreros. Son como los actores o jugadores de fútbol de nuestra realidad, para hacer una especie de comparación. Tienen gran poder e influencia, pueden conseguir muchas cosas, son ídolos, los nuevos dioses. Ganarse su favor puede suponer muchas ventajas para quien lo consiga.


Pasamos una agradable velada entre estas gentes de piel tostada y ojos claros. A nosotros también nos trataron bien pues sabían que algunos de nosotros podríamos ser los próximos en entrar en la “élite”. Además eramos dragones negros, se suponía que íbamos a estar ahí, en ese grupo de grandes guerreros, teníamos todo para ello y era rentable tratarnos bien. El hombre tiene muchas caras y muchos intereses y es bueno aprender esto desde bien temprano.

30 de noviembre de 2015

DOCE

El paisaje que recorremos se parece mucho al que encontramos en nuestro Mediterráneo. Una vegetación dura, arraigada y acostumbrada a un ambiente seco que aprovecha hasta la última gota de las lluvias que caen. Salpicado esta el paisaje de arboledas hechas al terreno y a su clima. Atravesamos eso si muchos ríos a nuestro paso. La orografía es bastante plana, algunos montes suaves salpican el paisaje que es ondulado como las olas del mar. El hombre ha modificado mucho este terreno, cultivando gran parte y llenándolo de manadas de animales. El cielo es tan azul aquí.
Viajamos a pie, algunos humanos usan caballos. Bulziorra quiere comerse alguno, constantemente le quitamos las intenciones, con este dragón  nunca se diferenciar donde llega la broma y donde empieza a hablar en serio. Ullmanen es la capital del país que estamos atravesando, Hessine, que pronto pasará a ser parte del nuevo imperio que se aprobará en las semanas siguientes, Raegis. Vamos muy animados todos, salvo Alma que a veces se torna melancólica y negativa. Le comentó a Senka que habíamos venido aquí a morir o a matar, quizás tenía razón, pero yo estaba absorto con todas las cosas que tenía a mi alrededor, encontraba tanta belleza en todo que no daba espacio en mi ánimo para preocupación alguna. August consiguió que pudiéramos volar de cuando en cuando pese a las malas caras de mi hermano Senka, que no nos acompañaba jamás. Disfrutábamos viendo desde lo alto todo lo que encontrábamos a nuestros pies, no era mucho tiempo el que podíamos estar en el aire pero lo aprovechábamos bien. Tanto sol sobre nosotros y un mar de colores bajo nosotros. Mientras vuelas sientes libertad, libertad que no tenemos desde que partimos de nuestra patria. Aquí solo hay normas y prohibiciones, somos esclavos de ellas y aún no hemos llegado a nuestro destino final. Volamos, y brevemente no estamos atados a nada. Somos niños. Los humanos se me antojan más de lo que realmente son, estamos en tierra extraña, su hogar, sus reglas, su territorio. Es un poco agobiante, encontramos muchos humanos en nuestra ruta, que esta muy transitada, una ruta comercial desde el sur al norte. Muchos humanos te miran raro, con desprecio, incluso odio. Otros nos reciben con mucha alegría, nos abren las puertas de sus casas y nos ofrecen comida o bebida. Aún no termino de entender la naturaleza humana. Comprendo que nos tengan recelo por nuestros antepasados pero nosotros no hemos hecho ni bien ni mal a estas personas. Al menos parece que son más los gestos positivos que los negativos, pero a muchos humanos el miedo les hace tapar sus verdaderos sentimientos. Estamos en territorio humano, no hay muchos dragones por estas tierras y de los pocos que hay no hemos visto ninguno. Tampoco hay muchos elfos, pero los que hay se mezclan con los humanos cual camaleón en una jungla, suelen ser muy valorados y reconocidos por estas gentes por sus dotes en el negocio, mercadeo e intermediación.
Bulziorra trata más que ningún otro con los humanos, le gusta tratar con ellos. Habla con todos, desde el capitán de la guardia al soldado más torpe. Ríe con ellos y les escucha contar historias, juega con ellos a pelear, ellos le dejan incluso sus armas, que parecen de broma en sus grandes manos. Bebe con ellos y por momentos parece que estuviera integrado en su “camada”, no se como lo llaman ellos, digamos como un camarada. El fanfarronea que si algo pasa el los protegerá con su vida, mientras toma un gran trago de cerveza. El resto no somos tan sociables, nos relacionamos más entre nosotros, somos una pequeña familia. Shira esta siempre encima de mí, siempre le he gustado, pero aquí es aún más dependiente de ese sentimiento y la verdad que no estoy muy a gusto. La quiero como una hermana, no como a una posible compañera. No obstante no la digo nada y la proveo de cariño, no me gustaría que se sintiera mal en estos momentos. Con mis hermanos todo es más fácil, nos reunimos en la noche y charlamos de lo que vemos, de todo a nuestro alrededor, son también muy curiosos y comentamos hasta altas horas todo lo que nos ha sorprendido durante el día, que basicamente es todo cuanto pasa durante el día. Cuando estoy con ellos parece que nada hubiera cambiado, que estuviéramos aún en nuestro hogar. Bien dicen que tu casa esta donde esta tu corazón. Mi corazón son ellos.

ONCE

Ullmanen dista mucho de lo que en tiempos pasados fue aunque su esplendor no es menor. Esta en la parte más occidental del continente, muy bien comunicado, rodeado de aguas calmas, situado estratégicamente entre varios países. Creada por los elfos como puente entre las nuevas tierras que conquistaron (entre ellas los territorios de Giallad) y el continente, centro cultural y de poder de la élite elfa, poco a poco fue abandonado por esta raza y ocupado por los humanos, pues seguía siendo un referente en la zona y un cruce de caminos. Cambio toda su fisionomía, las grandes mansiones de los elfos se convirtieron en mercados, casas de señores humanos o ruinas. La ciudad se convirtió en un gran centro mercantil, donde podías comprar y vender casi todo lo que tu abarca tu imaginación. Tenía un encanto decadente, ruinoso pero cambiante. Donde una pared se caía otra se levantaba aunque con otros materiales y colores, y así sucedía con la mayoría de la arquitectura de la ciudad, dando por resultado un mosaico constructivo que te hipnotizaba. El gran número de comercios que se encuentran en sus calles te llenan de alegría con su gran número de productos a la venta, frutas, hortalizas, carnes y pescados, especias, etc…  Verdes, azules, ocres, todos los colores….. y todo el ruido, parece que el silencio nunca hubiera sido conocido en la ciudad. Yo al menos estaba absolutamente fascinado y a la vez en shock, me faltaban ojos para apreciar los detalles, olores y sonidos de la ciudad. Ese día aun era mayor el bullicio de lo normal debido a nuestra presencia que había traído a turistas y curiosos de otras ciudades y los propios ciudadanos que estaban intrigados y asustados por nuestra presencia.
Senka estaba acabando de dar la bronca a Akai por teñirse el pelo de la forma en la que lo había hecho y recogió una jarra que le trajo un soldado. Se la entrego a Akai, era tinte rojo para su pelo. Debíamos aprender mucho, Senka tenía razón, estas actitudes a los ojos de los hombres serían consideradas actos bárbaros y muy criticables, teníamos que actuar de forma más acorde al lugar en el que nos encontrábamos. A pesar de todos los consejos de August y lo que habíamos estudiado eramos como niños pequeños en un mundo tan grande que estábamos perdidos. Hablando de August, apareció con varios soldados cargados hasta arriba de productos de lo más variopinto mientras con ojos de quinceañero ilusionado con su primero amor por la compra de tantos artículos nos llamaba a todos para reunirnos con él, iba a invitarnos a comer a un restaurante muy aclamado de la ciudad. Senka acepto a regañadientes pues teníamos un programa de viaje pero al final accedió, August sabía manejarlo muy bien y Senka le respetaba mucho. Comimos por primera vez carne, deliciosa, diferente al pescado al que estamos acostumbrados. Vaca, oveja, cerdo, buey, probamos suculentos asados, en verdad era suculento todo lo que probamos, era recordar sabores olvidados, imagino que vendrá fijado en nuestro adn la atracción por la carne de mamífero y al tener esas carnes en la boca era como si nos invadiesen recuerdos del pasado.
Durante la cena Alma habló largo rato con Senka, preguntándole por su hermano y porque no había venido. Se la veía apenada pero creo que en el fondo sabía que no iría a recibirla. Es un ser oscuro y extraño, el que debería ser nuestro rey si tuviéramos algo parecido a eso. Mi hermano se limitó a excusarlo, de la forma tan correcta que el siempre dice las cosas. La observaba por el rabillo del ojo, parecía tan desvalida bajo su fuerte apariencia.
Los hermanos Durga y Ox parece que se tranquilizaron algo con la cena y el ambiente y se relajaron, seguía sin verlos muy preparados para esto, muy frágiles.
Bulziorra al contrarío comía como tres de nosotros, encontró en la carne un alto disfrute hasta tal punto que perjuro no volver a comer pescado en la vida. Tomó gusto también a la cerveza y al vino que consumía también en cantidades ingentes a la par que el bolsillo de August también se aligeraba. No se como podía renegar del pescado, a mi me seguía pareciendo un gran alimento, el que habíamos conocido toda nuestra vida, me parecía casi una infidelidad.
Oí a August hablar con mi hermano Senka de que nos dejará disfrutar, que comiéramos en abundancia y lo que quisiéramos, ya que eran pocos más los momentos como este que nos quedaban por disfrutar. En aquel momento no le di la importancia que debiera haberle dado a esas palabras. Pronto las empezaría a comprender. Pasamos la tarde comiendo y riendo, Shira y mis hermanos, mis compatriotas y un pequeño y anciano humano. Antes de caer la noche nos preparamos para salir de la ciudad con rumbo norte, escoltados por un gran número de soldados que había traído Senka. Mientras abandonábamos Ullmanen me invadió una profunda tristeza, a cada paso que nos alejabamos de la Joya Roja de Occidente (como era apodada) nos alejábamos más del océano y de nuestro hogar y dábamos un paso hacia lo desconocido, hacia el territorio del hombre, un territorio hostil para nosotros durante cientos de años. Detrás queda la Joya Roja de Occidente, su Gran Plaza con sus grandes baldosas que brillan al sol, su Duomo cuyo tamaño rivaliza con una montaña con su gran bóveda bajo la cual se encuentra el mayor  mercado de esta zona del continente, sus palacios elfos reparados y tachonados. Detrás queda el Océano Magnus, la gran agua. Detrás nuestra isla, nuestro hogar, nuestra familia.

DIEZ

Senka nos mira por un momento a todos y finalmente responde posando su mirada en Bulziorra.
Senka: Bien, Bulziorra tiene razón. Primero de todo, una cosa importante. Tal como estamos haciendo ahora, siempre que estemos juntos debemos hablar nuestro idioma Dragón. Así no podrán entendernos la mayoría de los que nos oigan, pocos humanos hablan nuestra lengua y el resto de razas de dragón aunque entiendan parte de lo que decimos no entenderán la totalidad, daos cuenta que llevamos más de un milenio separados del continente y aunque en origen hablabamos el mismo idioma hoy en día es algo diferente. Cuando estemos hablando con integrantes de otras razas debemos hablar lenguas comunes a ellas. Cautela amigos míos.
Akai: Que bien………. secretitos…. no sabía que habiamos venido aqui tras tantos años para cuchichear como viejas.
Senka: Hermano, debemos ser cautos y confiar solo en nosotros. Muchos intereses se mueven aquí y toda precaución es poca. Una vez dicho esto, no es nuestro único objetivo la integración. Ese es nuestro objetivo oficial como raza, pero hay otros papeles que debemos jugar aquí. El Rey Cleofonte, que pronto será declarado Emperador, es nuestro mecenas. Ha sido él quien nos ha traido al continente, quien ha financiado el viaje hasta aquí y quien nos proporciona el mejor entrenamiento posible. Esto no es una actitud altruista como imagino que intuis. Tampoco aislada y fijada en nuestra raza. Cleofonte esta atrayendo a su reino, el centro del imperio, a multitud de seres excepcionales de la mayoría de las razas del mundo con el objetivo de crear un basto ejercito con el que afianzar su poder y liderazgo en la zona. Esto ha sido fruto de muchos años, de mucha dedicación y de un gran desembolso de riquezas. Al aceptar su ayuda y aceptar su entrenamiento, aceptamos a nuestro señor Cleofonte como nuestro único Rey y a el debemos obediencia y lealtad. Esto es indiscutible, el que no acepte esto, morirá aquí y ahora.
Todos nos miramos con cara de asombro e incredulidad. Nosotros dragones negros a las ordenes de un humano, nuestros murmuros fueron cortados de cuajo por la voz de Senka.
Senka: Como os he dicho, nuestro principal objetivo es la integración y aceptación de nuestra raza por parte de las otras razas del continente, sobretodo la humana que es la mayoritaría. Nuestro segundo objetivo, que va unido al primero, es acatar la ley y las ordenes de nuestro señor Cleofonte, dueño de nuestras vidas. Si el dice que os arrodilleis, lo haceís, si dice que mateís, mataís.  Siempre tratadlo con respeto. Obedecedle siempre. Ha decir verdad es un gran hombre, un visionario.
Hay un tercer objetivo, este último os agradará más. Es extraoficial y no podeís revelarlo. Nos estan ofreciendo una educación y entrenamiento que no podriamos imaginar jamás. No os imaginais las cosas que aprendereis aqui. Debeís aprovecharlo al máximo, debeís absorber todo, ser los mejores, ser los líderes en todas las materias. Solo siendo los mejores podremos poner nuestras condiciones y negociar llegado el caso. Si al final no nos aceptan y no nos integramos, debemos volver a Svart siendo mejores, no solo mejores que antes, sino mejores que los demás y llevar estos conocimientos a nuestra isla. De esta forma podremos ser los dueños de nuestro destino. Pensad también en lo avanzadas que las demás razas están respecto a nosotros, sino adquirimos su nivel nos arrasarían en un posible ataque. Ser los mejores es el más adecuado sistema de defensa y de ataque que podemos tener.
Eso nos gusto más, todos nos miramos con una sonrisa en la cara. Usar a nuestro “benefactor” en nuestro beneficio. Aprender, entrenar, ser mejores que antes, poder volver a nuestra tierra con la fuerza necesaria para poder escapar de nuestra isla, volver con los conocimientos necesarios para poder enseñar al resto y evolucionar como especie. Se que a Senka no le gustaría llegar a ese extremo ya que le gusta más la pluma que la espada, pero también se que es muy astuto y siempre urde planes detras de otros planes y me parecía justo lo que argumentaba. Serviremos al humano y el humano sin saberlo nos servirá a nosotros. Ser leales al 100% solo a nuestra raza. Parecía un buen argumento, un buen plan, aunque en el fondo sabiamos que no sería todo tan fácil. Tendremos que ganarnos todo lo que aprendamos, aquí no nos van a regalar nada. Vi a Akai acercarse a un puesto de carne cercano y mojar su pelo con la sangre de las muchas piezas de caza que en este se mostraban.
Akai: Bien, ya estoy listo¡¡¡

NUEVE

Senka se muestra afectuoso con todos nosotros. Nos explica que no debemos perder el control, que tenemos un objetivo en el continente.
Senka: Aquí estamos por varios motivos, todos ellos importantes. Uno de ellos es demostrar a las razas del continente que podemos integrarnos de nuevo en la sociedad y en la vida de estas tierras. Fuimos expulsados, desterrados, hace mucho tiempo de ello. Las generaciones de humanos se han sucedido. Nuestros actos se han olvidado o diluido con el paso del tiempo, aunque en la memoria colectiva subyace el terror hacia nuestra raza. Actos como el de mi hermano ponen en peligro este objetivo, el más importante de los que nos traen aquí. No debemos perder el control, repito,…. NO debemos perder el control. Se que es difícil pero la diplomacia es vital  en estos delicados momentos. Hará unos 50 años que convivo entre humanos y otras razas continentales y se dan actualmente una serie de circunstancias que a mi entender facilitan mucho la integración de nuestra raza en la nueva geopolítica que se está desarrollando y que podría propiciar nuestra vuelta al continente, que es nuestro hogar primigenio aunque todos los que nos encontramos aquí hallamos nacido lejos, en el destierro de Svart. Aquí encontrareis maravillas que os fueron dadas a conocer solo por medio de relatos por los ancianos. Ríos que os pareceran fuentes interminables de agua, montañas tan altas que debereis volar más alto de las nubes para ver sus picos, nieves blancas como la espuma del mar, bosques que no envidian al oceano en su magnitud, criaturas tan extrañas y sorprendentes que os maravillará simplemente su observación. Nuestra raza se merece volver a disfrutar de todo lo que el mundo nos puede ofrecer, así que no dejemos pasar esta oportunidad y seamos sensatos.
Mi hermano seduce con su cálida voz y su educada sonoridad mientras habla. Repliqué sus palabras con fuerza y enfado.
Sen: Hermano, ese elfo mató a nuestro padre. La venganza es justa. Hice lo que tenía que hacer¡¡ 
Senka: Hermano mío, la justa venganza, la interminable venganza, la innegable venganza,….. nos llevo hace más de 1000 años a un destierro interminable que practicamente puso fin a nuestra raza. Esa venganza justa tienes que sacartela de la cabeza. No dudo que ese hombre halla matado a nuestro padre, pues tiene poder para ello. No creas que no haría de buen grado lo que tu irracional cabeza quiso hacer en su incontrolable reacción, …. pero…. te lo he dicho antes, nuestro principal objetivo es la integración y esta no puede ser alcanzada matando a uno de los Nueve Reyes Elfos. Mátalo y nuestra raza estará abocada al destierro eterno, atrapada entre su reino elfo al oeste y el oceano infranqueable al este, nadie nos rescatará, no habrá perdón. Yo podría haberlo matado, en estos momentos yo soy más fuerte que él, pero cuanto habriamos durado vivos? No mucho, hay muchas piezas en este tablero y muchas más fuertes que nosotros. Piensa con la cabeza y piensa en nuestra raza, no seas egoista con todo lo que nos jugamos. Si pones en peligro a nuestra raza te aseguro que yo mismo te parare, al coste que sea.
De la forma que mi hermano me miraba al decir esas palabras sabía que hablaba en serio. Siempre ha sido muy taimado en sus palabras y nunca dice nada de forma gratuita. Sabía que haría lo que fuera por nuestra raza, incluso matarme si fuera necesario. Si, creo que me habría matado llegado el caso. Hubiera sido lo correcto la verdad.
No me calme por sus amenazas, sino que pense en ellas y vi que tenía razón. No podía seguramente concebir la humillación que sufrío en ese instante al salvar, al saludar, al hacer una reverencia al asesino de su padre. No vi llorar su corazón. El era más dragón de lo que yo imaginaba. Que grande en su templanza. Siempre ha sido un ejemplo a seguir y ha sabido hacer lo correcto en cada ocasión. Esa paciencia y saber estar son poco comunes en nosotros los dragones negros. Quizas no hubieramos sufrido tanto con más como mi hermano. Agachando la cabeza conteste a mi hermano.
Sen: Te pido disculpas, no había pensado las consecuencias de mis actos. Estamos en un mundo nuevo y no conocemos las reglas. Como cachorros acudimos a tí en busca de guía, Senka. Seguiré tu camino.
Senka: La diplomacia es lo más importante en este momento, es primordial. Cautela amigos. Sen, hemos tenido suerte pues Giallad no ha dado importancia al suceso. Imagino que lo habrá comprendido como justo o que era lógica tu reacción. Lo que sea, el va a parar el asunto y yo no tendré problema en callar bocas. Todo quedará en rumores de las malas lenguas. No obstante, cabeza hermano, usa la cabeza. Se que tu corazón es el más grande de los que hay aquí, pero no dejes que te arrastre. 
Me dio un golpe en el pecho y me beso en la frente. Vi un leve brillo en sus ojos, a punto de llorar. Se le veía muy feliz, se notaba que nos había hechado de menos.
Bulziorra: Y que más debemos saber Mr Pacifista. Has dicho que uno de nuestros objetivos es el parecer bellos cachorros de mamífero y dejarnos acariciar. Que más? Bulziorra era siempre muy directo, tanto en la pelea como en el diálogo. Siempre mira a los ojos, y siempre espera una respuesta igual de directa que sus preguntas. Senka lo sabe.

OCHO

Nos reunimos todos en torno a mi hermano, tras el desencuentro anterior parece que todo se ha calmado un poco. Mi hermano viene acompañado de un gran número de hombres del rey, unos 100, bien preparados y pertrechados, ponen orden en el excitado gentío mientras todos los dragones negros que hemos venido al continente nos vamos acercando unos a otros y nos vamos saludando. August también se agrega a nuestro grupo y saluda cariñosamente a mi hermano Senka, ambos se conocen bien, fue August quien lo trajo al continente tiempo atrás desde la isla negra y es mentor en la capital del reino al que vamos a instruirnos y entrenarnos.
Allí estamos todos, los ocho. Mi hermano gemelo Ren, que como ya os dije es muy similar a mí, aunque su carácter es más despreocupado y no esta tan dotado para el combate como yo, aún así es un enemigo a tomar en cuenta. Akai por el contrario le encanta meterse en peleas y demostrar su fuerza, es muy seguro de si mismo y valiente, siempre está de buen humor. Mide más que nosotros, unos 2,35 metros y tiene una estructura muy corpulenta, posee una gran fuerza física y no le falta agilidad. Gusta de probar su fuerza peleando con otros. Su pelo no es tan largo como el mío, media melena pero mas volumen. Casi siempre lo lleva de color rojo debido a que lo tiñe de sangre de peces, o mamíferos marinos si tiene la posibilidad, por el olor más que nada, aunque durante el viaje no ha podido hacerlo con la frecuencia que acostumbra y esta disgustado por ello, le encanta su pelo escarlata, esta deseando matar algo para que vuelva a tener su color rojo característico.
Shira es amiga mía desde hace muchos años, confunde su amistad con algo más, yo ahora mismo no estoy preparado ni para aparearme ni para emparejarme. Es muy atractiva con un pelo blanquisimo como la nieve y largo hasta la cintura. Su mirada siempre viva, no para de buscar en todos los lugares colores nuevos o algo que la haga entretenerse. Tantas novedades desde que hemos llegado la tienen muy excitada, no para de mirar a todos sitios y estudiar todas las formas, colores y olores que se le ofrecen en este mundo, y lo absorbe todo. Las hembras de dragón negro suelen tener nuestro mismo tamaño, aunque su cuerpo si que está adaptado a las formas femeninas de un bípedo. Una hembra de dragón no es menos fuerte que un macho aunque si que gustan menos de la lucha. Son más cazadoras y que guerreras, pero las hembras que toman el camino de la lucha son muchas veces más mortales que los machos. Ella es uno de estos casos.
Junto a nosotros se encuentran ya los dragones que iban en el otro barco, el primero en llegar y comenzar a discutir con mi hermano Akai es Bulziorra. Bulziorra es una bestia de 2,50 metros, muy musculado y ancho, no puede reducir más su tamaño en forma bípeda ya que es muy grande incluso para ser un dragón. Podemos reducir nuestro tamaño hasta un mínimo, que viene marcado por el tamaño que tenemos en nuestra forma de dragón. Algunos como yo, ya hemos nacido bípedos por suerte y no sufrimos ese trance de reducir nuestro tamaño y cambiar totalmente de forma. Otros más viejos como Bulziorra nacieron cuadrúpedos, con su forma de dragón clásica y mediante la magia genética han modificado su forma y tamaño hasta lograr su forma bípeda y un tamaño adecuado. Bulziorra no pudo reducir más su tamaño ni su altura, es una bestia, y a él le gusta. Va rapado al cero, todo el pelo que no tiene en la cabeza lo tiene en la barba, aunque no usa bigote, solo barba. Muy larga y trenzada, de color blanco, muchas veces la ata con cuerdas negras a modo de adorno. En su hombro porta una reproducción de un cráneo de dragón tallado a partir de un hueso de su padre. Es una costumbre en su familia y lo lleva con orgullo. Es muy noble a pesar de su carácter fanfarrón y protestón. Más o menos es de la edad de mi hermano y ha peleado contra los elfos en Silverträd, ya es un veterano en la guerra.
Durga y Ox son hermanos, son más o menos de mi altura, hace poco eran unos cachorros y aunque prometen no están tan preparados como el resto de nosotros. No tienen mucha experiencia y se les ve en los ojos el miedo. Están aterrados por todo lo que nos rodea y eso podemos olerlo los demás dragones. Tendremos que cuidar de ellos en un lugar donde cuidar de nosotros mismos ya es un reto. Espero que progresen rápido y mucho. No hablan mucho cuando nos saludamos, cuando hablan con mi hermano Senka apenas atisban a enlazar las palabras, lo ven como un superheroe o algo así. Tienen que espabilar.
La última es Alma. Callada, introvertida, impredecible, peligrosa y la hembra más atractiva que jamás he visto. Su estructura es muy femenina, fibrosa, notas cada músculo cuando se mueve. Tiene el cabello negro como el Onix, es una característica propia de los descendientes del Primero, el Gran Negro, el primero de nosotros. Todos los de su familia tienen ese rasgo característico, entre otros, pero es el más destacable fisicamente y por lo que se les distingue. Si tuviéramos familia real, serían ellos. Hace tiempo que no la veía. Ha crecido y madurado, se nota en su cuerpo y su rostro. Siempre ha estado al cobijo de su hermano mayor, que la ha entrenado y cuidado desde que era pequeña. Siempre han tenido poca relación con el resto de nosotros, viviendo apartados y de forma solitaria. Cuando su hermano mayor vino al continente junto con mis hermanos se aisló más aún, entrenando en solitario y se la ha visto poco. No veo a su hermano por ningún lado, no ha venido a recibirla, pensaba que vendría, ella parece buscarle con la mirada y estar decepcionada. No me atrevo a decirla nada, de hecho al único que parece tratar es a Bulziorra, a Durga y Ox no les ha hecho ni caso desde que han llegado. Me pilla mirándola y me clava sus ojos negros. Me hace un desdén y aparta su mirada de mí.
Bueno, aquí estamos todos.

SIETE

Joder¡¡ Joder¡¡¡ Joder¡¡¡ Cada vez que intento moverme me aplasta más y más, puedo sentir como presiona contra mi con lo que sea que hace, no pensaba que fuera así de poderoso, fui un descuidado al atacar de forma tan directa y espontanea. Mis ojos están comenzando a sangrar y noto la presión contra el suelo cada vez más fuerte. Esta intentando comprimirme, oprimirme como el que aplasta un insecto entre sus manos. Noto su energía, esta tenso pero no duda, quiere matarme. No puedo pensar con claridad, parece que mi cerebro vaya a estallar. No estoy en buena posición. Oigo a mis hermanos y a Shira gritando, creo que Giallad los tiene bloqueados, no pueden hacer nada, entrecortadamente oigo que le piden que se detenga, ya ni oigo bien, mis oídos también están sangrando.
De repente oigo un fuerte impacto, todas las voces se acallan, las de mis amigos pidiendo por mi, las de los humanos gritando por el espectáculo, las de los elfos exigiendo mi muerte. Solo se oye una voz, suave, calmada pero fuerte, familiar. Se empieza a liberar poco a poco el yugo que pesa sobre mi cuerpo y puedo alzar la cabeza, puedo ver a mi hermano Senka, esta cambiado pero reconozco su voz, su olor, su energía. Giallad esta intentando someterlo como a mí pero no lo logra y mi hermano avanza hacia él. Giallad al centrarse en mi hermano, me libera completamente, aunque mi movimiento es reducido, estoy muy dañado. Fuera de juego. Sonrío pues mi hermano lo matará, mi hermano lleva aquí unos 50 años, seguro que es superior al elfo, sigue avanzando sin que le afecten sus poderes o maleficios o lo que sea que haga ese maldito.
Cuando esta a unos metros de Giallad mi hermano se para y para mi  sorpresa le hace una reverencia, que cara de tonto me esta quedando. No entiendo nada de nada. Estaba bloqueando el poder de Giallad a la perfección y ahora se para y le muestra respeto. Con las manos abiertas le pide comprensión por lo ocurrido, que no intente dañarlo pues mi hermano no tiene malas intenciones y no busca daño alguno para el Rey de los elfos, además, como ha podido comprobar, no sería capaz de dañarlo por lo que era fútil seguir con las hostilidades. Giallad baja las manos y devuelve la reverencia forzadamente. Senka indica que es un enviado del Rey de reyes que será coronado emperador en fechas próximas, el responsable de que ambos estén aquí hoy y vayan a recibir entrenamiento, Cleofonte. Me empiezo a poner de pie a duras penas, temblando. Le grito a Senka, le digo que golpee a Giallad, que mató a nuestro padre. Senka gira levemente su cabeza y me mira de una forma que me deja helado: Sen, cállate y no te muevas. De nuevo se gira hacia Giallad, el cual tiene un semblante diferente. Tras oír mi nombre su rostro se muestra confuso, sorprendido. Se torna mas amable dentro de lo que sus fríos rasgos pueden  mostrar. Adopta una postura más calmada y devolviendo los caballerosos gestos de mi hermano indica que no hay ningún problema y que la cosa se quedará como está, entiende mi nerviosismo. No habrá represalias. Y yo ahí parado como un idiota. Me hierve la sangre con tanto agasaje. Antes de irse, Giallad me mira fijamente a los ojos y me lanza una sonrisa burlona. Parece como si con su mueca dijera lo que no puede decir con palabras: Te has salvado por poco. Se monta a caballo junto con los demás elfos y rapidamente desaparecen. Mi hermano les despide muy educado hasta que todos se marchan. Le miro fijamente mientras mi hermano Akai y mi hermano Ren se acercan a mi. Ren es mi hermano gemelo, lleva el pelo más corto, pero físicamente es muy parecido a mí.
Senka se da la vuelta y viene hacia nosotros caminando de forma pausada, con una gran sonrisa en la cara. Nosotros nos alegramos de verlo también, era una de las cosas que más ansiábamos, siempre lo comentábamos en el barco, volver a ver a Senka y a Manda, nuestros hermanos que hicieron el mismo viaje que nosotros estamos haciendo ahora pero unos 50 años antes. Aunque la verdad, estaba confundido con la actitud de mi hermano con Giallad, y la verdad, estaba enfadado. Ni se ha inmutado cuando he dicho que él fue quien mató a nuestro padre. Vale que el no sepa que nuestro padre ha muerto, pero al menos podía haber preguntado que había pasado o porque yo decía que Giallad lo había matado. Ni un pestañeo, y encima me reprende.
Puedo ver que su aspecto es ahora más estilizado, su cintura es más estrecha que antes y es más ancho de espaldas. Parece como si, como podría decirlo, fuera más aerodinámico. Sus brazos y piernas parece algo más largos, su pelo antes blanco ahora luce un color azul profundo, imagino que se lo ha tintado o algo. Es muy elegante, como siempre, muy atractivo. En sus dedos no hay señal de garras o uñas, sus dedos estan mas “humanizados”. Su piel parece pulida. Sus ojos me penetran mientras se acerca a mí. Su semblante siempre ha sido sereno, no es fácil saber lo que piensa. Es muy inteligente y eso se nota en su semblante y en sus gestos, parece que ha mejorado incluso estas características desde que esta aquí entre humanos, incluso su forma de moverse es mas fluida y suave.
Abre sus brazos para darme un abrazo, pero sin yo verlo siquiera me da un puñetazo en la cara, ha sido rapidísimo, el golpe me duele como si me hubieran golpeado con una maza de hierro, me mueve varios metros dando vueltas por el suelo, “Ahora levántate y da un abrazo a tu hermano”, me dice. Me va a doler la cara un buen rato.

SEIS

Volvamos al presente. Supongo que me imaginais corriendo a cuatro patas hacia Giallad, lanzando fuego y abriendo mi gran boca de dientes para asestar un bocado mortal sobre el elfo. Otros habreis intuido que hay cosas que no encajan en algunas descripciones que he hecho en las páginas anteriores. Bien, no corro a cuatro patas, he nacido bípedo, con una estructura similar en su base a la humana o a la elfa. Mi cuerpo se parece a los vuestros más de lo que habriais pensado. Mis fuertes piernas me impulsan hacia adelante tensando todos los musculos que hay en ellas, preparando mis brazos para agarrar al elfo y mis manos para golpearlo o desgarrarlo. Mis uñas si que son algo más grandes que las de un humano, aunque son retráctiles y cuando estan dentro de la carne se disimulan muy bien. Cinco dedos forman un puño con el que quiero destrozar a Giallad.
Mi torso refleja más músculos de los que jamás tendrá un humano, aunque como os he dicho, su estructura es muy parecida a la vuestra, incluyendo abdominales o pectorales. No tengo cola, algunos dragones siguen manteniendola pero para mi es molesta, me gusta más una estructura bípeda más purista, el desarrollo muscular, equilibrio, agilidad o capacidad de combate son mejores sin cola, al menos para mí. Las alas si que las uso con frecuencia, me gusta volar, aunque no me vereis usualmente con ellas. La Magia Dinamicomotora es una submagia de la Magia Genética con la que es posible que yo pueda hacer aparecer y desaparecer mis alas. Normalmente no las llevo puestas, como diriais vosotros. Con la Magia Dinamicomotora conseguimos modificar partes de nuestro cuerpo de forma activa, a voluntad, haciendo que aparezcan por ejemplo mis alas a voluntad, otros hacen crecer su cola o aumentan de tamaño, tienen multiples usos. Cuando quiero volar, simplemente las hago aparecer en mi espalda, una especie de liquido negro saldría del centro de mi espalda de forma casi instantánea para formar dos formidables alas que me permiten planear, elevarme, mantenerme en el aire o darme impulso en carrera. Tardan décimas de segundo en aparecer, casi automáticamente. Ya os hablaré de la Magia Genética, pues es algo muy importante en la historia de mi mundo.
Mi rostro tiene como el vuestro una boca, nariz, dos ojos y dos orejas, como os he dicho su configuración es idéntica a la de un humano o un elfo. Bueno, mis colmillos son más afilados. Soy bien parecido en mi especie, no un horrendo ser de ultratumba de ojos rojos y rostro desfigurado. Os podéis hacer una idea de mi físico pensando en mi como un humano, pero en vez de piel, cubierto de escamas negras. Son escamas que la mayoría hemos modificado para que sean unicelulares, aunque a algunos les gusta que se vean de forma más clara, a modo de ornamento o para decir: Eh¡¡ Soy un dragón y por eso muestro mis escamas¡¡. A simple vista para vosotros mi piel sería lisa como una piedra pulida, muy suave, casi metálica, negra como la tinta. Mis ojos tienen un iris negro enmarcado por un globo ocular blanco. Mi lengua también es negra. He de comentar que el fuego que expulsamos los dragones negros es de color verdoso, muy hetereo, no alcanza demasiada temperatura y solemos usarlo estrategicamente o para cosas triviales más que como arma para la guerra. Mi cabello es de un color blanco muy puro, es muy denso y largo, liso.
Para terminar mi descripción, si algo falta ya os iría completando, mi altura es 2 metros 10 centimetros y peso algo más de 200 kilos. Mi cuerpo es muy fibroso y musculado, mi figura se podría definir como estilizada, creo que os podeís hacer una idea aproximada de como soy. Ojalá fuera un gran escritor y logrará mejores descripciones pero como os dije al principio no lo soy y desde la humildad lo único que puedo es trasladaros mi historia e intentar hacerlo lo mejor posible.
Y alli estoy yo, confiado, enfadado, ejemplo de evolución de una especie, seguro de destrozar al débil elfo pues soy fisicamente superior, no puede hacer nada contra mi. Me impulso hacia delante con mis alas, que aparecen y desaparecen como un parpadeo, ya son pocos metros los que nos separan. Giallad me ha visto desde que comencé a avanzar hacia él. Se ha quedado inmóvil, con la mirada fija en mi. Sus ojos no son de miedo, los enfrenta con los mios. Todo sucede a cámara lenta, sus escoltas se empiezan a mover para protegerle pero el con un gesto los detiene. Sus ojos claros son como el hielo. Levanta el brazo derecho mientras yo avanzo y cuando se da cuenta de mis intenciones y de que no voy a parar, simplemente hace un movimiento con su mano, poniendo la palma hacia mi. No me puedo mover, parece el puto Darth Vader, me ha parado en seco. Aprieto los dientes y mis músculos, intento moverme, uso mi ira para lograr salir de su influencia, parece que voy a moverme algo, que resisto, no es mucho, pero debo seguir intentándolo. Giallad hace otro gesto, oprime su puño y mi cuerpo se contrae. El maldito esta intentando romperme todos los huesos del cuerpo con esa presión o fuerza que ejerce sobre mí. De lo que se esta dando cuenta en este momento es que no tengo ningún hueso en mi cuerpo. Magia Genética, os hablaré de ella. Por un momento pierde la concentración y me escapo de su yugo, me lanzo a por él. No avanzo ni un metro, el tipo reacciona rapidamente y esta vez con mas potencia. Y esta vez no solo me para en seco, con un gesto hacia abajo de su mano me hunde litaralmente en el suelo, poniendo mi boca a besar el suelo. No me puedo mover. Me parece que estoy en problemas.

CINCO

-¿Donde está? ¿Donde está mi padre?- Preguntaba desesperado mientras agarraba del cuello a Rauth- ¡¡Decidme algo¡¡¡ La noche era negra como mi piel, llovía a mares y el agua recorria los senderos y heridas que encontraba en la roca desnuda y volcánica. Frecuentemente eramos iluminados por los múltiples relámpagos que la tormenta provocaba.
-¡¡¡Tu padre debe estar muerto¡¡¡ Entiendo tu dolor cachorro pero no hemos podido hacer nada, él vino personalmente a enfrentarnos. Tu padre se lanzo contra él y todo lo que pudimos ver fue sangre. Si nos retiramos no nos mata, pero tu padre le atacó. Quería matarlo. Solo recuerdo la sangre y nosotros escapamos, no había nada que hacer. -Rauth contestaba con una mezcla de miedo y verguenza, ….. era esto en lo que nos habiamos convertido, en ratas? en pájaros que con cualquier ruido escapan?
-Deberías haber atacado con él¡¡¡ Cobarde¡¡¡ Tu aqui vivo y mi padre muerto, debería matarte yo mismo Rauth, y lo mismo digo para tí Ablat, sois una verguenza, han muerto cuatro camaradas vuestros, con orgullo, de forma valiente y sin embargo vosotros estais aqui llorando y suplicando el perdón de un hijo.-Yo no podía contener mi furia. Llevaba ya dos semanas en el Acantilado de la Llamada, esperando, anhelando la vuelta de mi padre. El Acantilado de la Llamada es una pendiente escarpada con muchos recovecos, en el que las olas golpean de manera continua y potente. Alli vamos los familiares de los dragones que se dirijen a Silverträd y gritamos, rugimos con todas nuestras fuerzas, pues es la manera de que nuestros amigos o familiares encuentren el camino a nuestra isla.
Mi padre me había dicho que esta vez sería diferente y que lograría la victoria. La seguridad en si mismo le jugó una mala carta, y ahora esta muerto a manos de los elfos, sin que sus hijos y sus amigos puedan llorarle. Imagino que por eso se enfrento a su destino, encarando a los elfos en un combate a muerte. Silverträd es una tierra al oeste de nuestra isla, frondosa, verde, llena de vida………..llena de elfos. Digamos que es lo más cercano a una nueva vida que tenemos, pero jamás hemos podido ganar una batalla y por tanto no podemos asentarnos alli. No somos bien recibidos por sus habitantes de rostros frios y miradas calmas. No podemos redimirnos. Estamos condenados a esta tierra escasa, yerma y claustrofóbica, mientras ellos disfrutan de todos los dones de la naturaleza. Por eso nuestros guerreros enfrentan las adversidades del mar para luchar por un futuro para nuestra raza, pero no hacemos más que perder tiempo y vidas en el proceso. Nuestros guerreros llegan fatigados por el largo viaje y cuando llegan, los esperan elfos bien armados y diestros en el combate. Una tarea de locos y de locos intentarlo cada vez que podemos. Mi padre ha ido varias veces alli y siempre ha vuelto. Esta vez parece que no ha podido salvar la vida. Normalmente los elfos son piadosos y no nos matan si nos retiramos, a muchos de nosotros eso nos irrita más, nos ofrecen piedad, volver al agujero en el que vivimos. Perdonad que hable asi de la isla en la que nací, la frustración y la ira hablan por mi, no odio mi hogar, es solo que….. no es vida, al menos podríamos estar en mejores condiciones, amo esta tierra negra, pero necesitamos, necesito más espacio.
En fin, estabamos con Rauth, me disponia a golpearle, cuando mi hermano Akai me agarro del brazo y me dijo que los dejara, que bastante tenían con soportar su verguenza.
Mire fijamente a Rauth, y le pregunte algo muy sencillo: Dime al menos, ¿quien mató a mi padre?
-Rauth me miró y me dijo su nombre con miedo en los ojos: Giallad.
Hace ya unos treinta años de esto, pero para mi es una herida imborrable.

CUATRO

El barco es diferente, parece una hoja plateada posada sobre las olas del mar. Por lo que puedo apreciar conforme se va acercando desde el horizonte, no es un barco ni parecido a este, por lo tanto no es un barco construido por humanos. Empiezo a encajar las piezas y el secretismo acerca de este navío. Si estoy en lo cierto, estamos esperando un barco elfo. Un barco elfo que ha hecho el viaje muy cerca de nosotros pero a cierta distancia como para que no lo detectasemos, ni mediante el olor, ni cuando sobrevolamos la cubierta del barco para estirar las alas y distraernos. Los humanos deben saber de nuestro …… poco afecto por la raza elfa.
Nos movemos, estoy muy nervioso, no me gusta esto. Lo comento con mi hermanos y Shira, los cuales estaban también algo alterados y recelosos. August noto lo que nos pasaba y nos dijo que por favor nos calmaramos y nos pidio que nos tranquilizaramos. Nos confirmo que en el barco que se acercaba rapidamente viajaban elfos, que temían nuestra reacción y que por eso no se nos había dicho nada hasta que no fuera más que evidente e inevitable como era el caso. No me gustaba nada la situación, no podía estar tranquilo. Confiaba en ese humano, y sabía que podía confiar en él, había algo más. Todo esta muy revuelto, los hombres casi caen por la borda por la ansiedad de tocar tierra firme y ver a sus familias, si alguno tiene, tomar un trago o salir de esta gran jaula móvil. En el puerto, una gran maraña de personas abarrota todo el espacio. Un gran número de soldados intentan controlar todo el alboroto, mientras otros se forman para recibirnos, deben ser nuestra escolta o algo así. Yo aviso a los demás que mantengan la calma pero que tengan los ojos abiertos y estén atentos a cualquier situación que pueda pasar. Solo nos tenemos a nosotros, no sabemos como estan los cuatro dragones del otro barco, aunque en principio los hemos visto a lo lejos volando y creemos que todos siguen vivos.
August es el único que permanece tranquilo y sereno, quizás por la edad o quizás porque asi se lo exige su rango en la misión en la que es el principal responsable. Azuza a los oficiales para que controlen a los marineros, pero los mismos oficiales están deseosos de tocar tierra. August intenta controlar la situación, pero creo que se le está escapando de las manos. Entiende a sus compañeros pero les pide un poco más de temple, queda poco para acabar su misión. El barco plateado se acerca, es mucho más pequeño, ahora podemos ver su pulida madera, sus finas velas como de seda, sus acabados aerodinámicos, afiliados como la hoja de una espada. Sin duda un barco elfo. Sin duda un barco de las tierras elfas más alla de nuestra isla. Hemos acordado con August mantener la calma a pesar de ser enemigos nuestros y tener una gran antipatía hacia ellos. Tenemos fuertes conflictos entre nosotros. A pesar de ello debemos mantener la calma. Se lo recuerdo a mis amigos. Aqui hay mucha gente, no debemos dar una mala imagen, estamos aqui para comenzar a redimir a nuestra especie, cambiar lo que la gente piensa de nosotros y poder en un futuro incluso volver al continente si quisieramos. Es importante, es política.
El embarcadero en el cual va a atracar el barco elfo esta bellamente adornado, con muchas banderas y pendones, elfos con sus ropas de gala y fuertemente armados. Parece que alguien importante va en el barco. Le digo a Shira que suba a una de las grandes columnas que salen del mar y que intente ver algo del barco elfo, pero no ve gran cosa, esta lejos, solo intuye una figura central en medio del barco, podría ser el capitán o la persona que esperan en tierra. Shira vuelve con un ligero planeo y August nos pide de nuevo calma y que no abandonemos el barco.
Finalmente atracamos y los hombres saltan como si les estuvieramos lanzando fuego, dejandonos practicamente solos junto con August, el capitán y un par de oficiales. La multitud es ruidosa, muchos son curiosos que vienen a ver a las criaturas de ultramar, aquellas que deberían estar muertas y que ahora regresan para formar parte de su ejercito. Muchos nos insultan y nos dicen que nos volvamos, indican a los soldados que deberían matarnos ahora que pueden y arrojarnos al mar del que salimos en vez de protegernos de la turba de gente. Otros sin embargo, nos tiran flores. August piensa que no entiendo todo lo que dicen, pero oigo todo, veo todo y siento todo, nuestros sentidos son mejores y más eficientes. Lo que atrae mi atención es el barco elfo.
Finalmente viene un hombre que debe ser el jefe de los soldados, el que esta al cargo, y nos invita a salir del barco y entrar en el puerto. No esconde su asombro al vernos y su temor, el cual parece menguar cuando le saludamos en su idioma. Las palabras, que falsa sensación de seguridad que dan al hombre, hablas en su lengua y creen que eres de los suyos, un aliado, o amigo. Es una actitud infantil. Pisamos un suelo de canto rodado, la verdad que nosotros también estamos sorprendidos y maravillados con el lugar en el que nos encontramos a pesar de la preparación visual que nos preparo August durante el viaje, pero no es lo mismo tener una representación virtual creada con magia que ver con tus ojos y pisar con tus pies. A unos 400 metros vemos a nuestros compatriotas, el que mejor se ve es Bulziorra, ese dragón es inmenso. Solía pelear mucho con mi hermano Akai, que tambíen es grande y fuerte, les gusta mucho demostrar su fuerza. Ya se están desafiando con la mirada.
De repente suenan con gran ruido las trompetas de los elfos, el barco plateado esta atracando y de él bajan varias altas figuras, escoltando a una de mayor porte y belleza. Las trompetas dejan de soñar y un elfo bien engalanado, anuncia en voz alta:
“Bienvenido, Giallad, Rey de Elfos, Rey de Silverträd, Luz Primera de los Elfos”
Giallad, Giallad……. mis ojos llenos de ira se clavan en él, mis muslos se tensan, mis manos se aprietan, mis brazos se comprimen, todos mis músculos se accionan y me lanzo contra ese maldito. Lo siento August, pero no puedo cumplir mi palabre, no puedo mantener la calma, tengo que matarlo.

TRES

Llevamos en el puerto un par de días, se me están haciendo largos. Según me ha dicho August estamos esperando a un tercer barco que llega un poco más tarde que los nuestros. No sabía que había un tercer barco. En todo momento dos barcos hemos hecho el trayecto. Nos recogieron en nuestras isla, no se si llamarlo país, no nos gestionamos de esa forma, digamos que es nuestra patria, nuestro lugar de origen. Una isla negra como la noche, Svart.
Jamás he conocido otra cosa que esas rocas negras, esa arena oscura, la ausencia de toda vegetación y excasa vida. La crudeza de su climatología y la dureza de sobrevivir en esas condiciones ha moldeado nuestro carácter. No somos originarios de la isla negra, es nuestra cárcel, fuimos desterrados allí hace muchísimos años. Aunque ahora es nuestro hogar y hemos logrado amarlo y entendernos con nuestra nueva casa. De hecho yo he nacido allí, hasta llegar al continente no he conocido otra cosa que la isla y el mar que la rodeaba. Muchos de los viejos siempre dicen que tenemos lo que nos merecemos, otros claman venganza contra nuestros opresores, aunque no son muchos ya los que tienen esos deseos. La mayoría nos hemos adaptado, hemos sobrevivido. Ha sido más complicado para los mayores, ellos han vivido en otros lugares y los hechan de menos. Nos hablan de los árboles, los ríos, las grandes ciudades, los muchos animales que viven en el continente, de las razas que alli habitan y sus construcciones. A los que hemos hemos nacido en Svart todo eso nos parecen fábulas ya que solo conocemos la arena oscura y la roca negra en la que habitamos y el infinito mar que nos rodea. Ya os hablaré más de mi lugar de nacimiento en otro momento, tenemos tiempo.
Como os decía, vinieron a por nosotros en dos grandes barcos, los humanos son muy ingeniosos, eso lo debo de admitir, suplen otras carencias propias de su especie con un gran intelecto, imaginación y practicidad a la hora de llevar a cabo sus proyectos. En estos barcos pusieron todo lo anterior en movimiento para lograr un hito de su navegación, llegar a nuestra isla y lograr transportarnos al gran continente central. Todo había sido acordado muchos años antes. Grandes barcos de madera revestida, grandes velas principales, otras de repuesto en las bodegas, contenedores de agua y canalizadores de agua de lluvia, un huerto central con árboles incluso, animales vivos que les proveian de huevos y lácteos, muchas dependencias de ocio y distracción, hombres muy preparados y criados en el mar. Una suma de partes sin las que el todo de esta hazaña no se podría haber logrado pues el hombre es impaciente, y su mayor enemigo en duras condiciones es el mismo. Los elfos tienen más paciencia y logran realizar viajes más largos sin problemas. El hombre se irrita, se impacienta, se subleva, desconfía. Creo que este fue el mayor logro de toda la aventura de estos humanos, el convivir unos con otros durante tanto tiempo.
Mis dos hermanos y yo, junto con Shira, una hembra de mi especie, ibamos en uno de los barcos. Otros cuatro dragones negros iban en el otro barco. August nos contó que era cuestión de espacio y de probabilidades. Era mejor un máximo de cuatro por barco para que nuestro aprendizaje fuera más personalizado y de mejor calidad. A su vez, seguiamos trayectorias paralelas pero a distancia prudencial, para evitar que un evento catastrófico en nuestro viaje afectara a los dos barcos, así seria más probable que uno de los dos llegará al puerto de origen. Al principio me sentó mal, pero tenía cierta lógica. Por suerte llegamos los dos barcos.

DOS

Hace unos tres días que llevamos despiertos sin poder dormir, nos han dicho que queda poco. El mar es una eterna repetición de olas. Todos estamos ansiosos por llegar a puerto. Va a ser la primera vez que pisemos tierra firme en dos años, quiero que mis pies toquen algo mas que madera. El viaje a nuestra isla es muy complicado y largo debido a la Gran Cordillera Transocéanica que divíde el Gran Océano y provoca fuertes corrientes y remolinos, haciendo la travesía no solo tediosa sino solo apta para los más valientes y expertos marinos (o locos).

Los nervios son muchos, todo para nosotros es desconocido. En nuestro barco hemos tenido a nuestra disposición a eruditos que nos han enseñado muchos conocimientos, nos han enseñado a leer, las costumbres humanas, la política del país al que nos dirigimos y de su entorno, nuestro propósito, lo que se espera de nosotros, eso ha facilitado el tener una base para que cuando lleguemos a tierra nos sintamos lo menos desorientados posible.

La magia ha sido puesta a nuestro alcance y no hemos dicho que no a aprenderla, es muy útil y hemos aprendido las artes mas básicas. Deberemos aprender mucha mas magia cuando lleguemos. Debo reconocer que estos humanos en concreto son criaturas muy preparadas, al menos este viaje ha sido muy preparado, aprovechando el tiempo que estamos navegando, haciéndolo menos tedioso, dándonos muchos datos de interés y un aprendizaje que se hace fácil y adictivo.

A mi en particular me atrae todo lo relacionado con la cultura del mundo exterior, las razas que pueblan el resto de la tierra, los lugares que nos han descrito y nos han mostrado en libros. Leo con fluidez en el lenguaje común humano y lo hablo con soltura. Todo gracias al humano mago que ha venido en el barco que nos trae a su país de origen. Su nombre es August. Es un hombre anciano, me extraña que haya sobrevivido a este viaje, son ya tres que no pisa su patria, ni tierra firme, pero parece no importarle, tiene un carácter mas templado que el nuestro, inspira tranquilidad. Viste de forma humilde, poco mas que una toga, sus rasgos son muy calmos y las arrugas surcan su rostro como los ríos surcan los valles. Su pelo blanco y sus lentos movimientos son un reflejo de su avanzada edad. Me da pena, pues le he tomado aprecio extrañamente y veo que su luz se apaga, espero que pueda llegar a su casa y ver a su familia antes de reunirse con sus antepasados.

Fue August quien nos hablo en primer lugar, en nuestro idioma. Era raro y a la vez divertido verlo hablar como un dragón. Fue también el primer humano que vimos, fue todo muy extraño, lo olíamos y mirábamos sin parar, lo tocábamos extrañados de su blanda carne, de su color de piel, por sus arrugas, por sus ojos, todo en el nos era curioso, era como el despertar de un niño cuando todo lo que ve le atrae de una forma magnética e involuntaria.

Tiempo era lo que nos sobraba en la inmensa nave, o eso parecía por que August nos hablaba siempre de cumplir un programa de estudio, de prepararnos para cuando llegáramos. Siempre que se podía nos enseñaban nuevas cosas los diferentes profesores y magos que habían embarcado, pero yo siempre acudía a August. Los demás no tenían tanto interés como yo y cuando no era obligatorio dormían para matar la larga espera o volaban sobre el inmenso barco.

August nos contó que llegaríamos al puerto elfo de Ullmanen, del cual partieron la gran mayoría de los elfos cuando el hombre paso a ser plaga en vez de compañero, buscando tierras vírgenes mas allá de lo alcanzable por los hombres. Ahora el puerto pertenecía al hombre. August nos hizo una descripción de la entrada al puerto, nos recibirían unas gigantescas columnas de piedra tallada que son visibles a muchos kilómetros de distancia, recibiendo a los viajeros y marineros con la luz de la esperanza en su cúspide, llamas azules que jamás se apagan, últimos vestigios de magos de otro tiempo, magos elfos.
Las tenemos delante, y son mas bellas de lo descrito. Ya hemos llegado.

UNO

Maldita reencarnación, maldito karma y malditos recuerdos. Ya empiezo a confundir realidad con ficción, lo auténtico y lo ilusorio, no solo divago en sueños sino que cuando me quedo pensativo o me aburro en el trabajo también me pongo a recordar hechos que ni siquiera la mente de un loco podría imaginar. Comienzo a pensar que no estoy bien de la cabeza, aunque otras veces veo todo tan claro como una mañana de Abril sin nubes.
No se porque voy a escribir lo que me sucede, imagino que para sentirme acompañado en mi locura, o para plasmar y compartir mis experiencias tan fuera de lo común. No se bien el motivo, pero quiero hacerlo, escribir todo lo que fluye por mi cabeza y por mi alma, mi vieja alma. Mi experiencia como escritor es nula, tendréis que perdonarme, pero no busco ser una gran pluma dentro del mundo literario, ni creo que haga falta para describir los hechos que me atormentan. Del mismo modo, deberéis perdonar la inconexión de relatos que os presentare debido al rompecabezas en el que se divide mi mente quebradiza.
Sufro un mal del cual no conozco el nombre, ni conozco otros casos, ni se si es una maldición o una bendición. Desde que era niño me asaltan imágenes parciales, retales de lo que parece ser memoria, una memoria que no debería ser mía, hechos que no pertenecen a esta realidad que vivimos, sensaciones tan vivas como si estuvieran marcadas a fuego en mi cerebro, sentimientos que se agarran a mi corazón hasta hacerlo estremecer como si fueran vividas en ese mismo momento. Estos eventos, solían aparecer entre sueños o en medio de la noche, en la ligera frontera que separa el mundo de Morfeo y el mundo de lo real, hasta que poco a poco se han ido haciendo mas fuertes y mas intensas, hasta que con el tiempo, incluso despierto se aparecen si dejo la mente vagar libremente.
Jamás hablé de esto con nadie, ya que poneros en mi situación, me tomarían por poco serio cuando menos, la mayoría me diría que no estoy en mi sano juicio. Vosotros mismos pensareis que no estoy cuerdo. Aun así, contaré todo lo que pueda de esto que me pasa. Tras mucho investigar, he llegado a la conclusión de que lo que me atormenta es mi vida pasada, que vivo una reencarnación y que tengo multitud de nítidos recuerdos de mi anterior yo, del anterior receptáculo de mi alma o como queráis llamarlo.
Todo es muy claro para mi pero muy complicado de creer, ni imagino lo difícil que será para vosotros si para mi es una diaria lucha interna el ser consciente de esta situación. Imagino que recuerdo tantas cosas y que mi anterior vida se aparece tanto en esta por el simple hecho de que fue muy larga y duro muchos años. Imagino que tendréis ganas de saber que era en mi anterior vida. Es lo que mas miedo me da confesar, pues es el vértice de la pirámide de esta sinrazón que vivo entre sueños y pensamientos. En mi vida anterior, era un Dragón Negro. Y eso no es lo mas extraordinario.