30 de noviembre de 2015

OCHO

Nos reunimos todos en torno a mi hermano, tras el desencuentro anterior parece que todo se ha calmado un poco. Mi hermano viene acompañado de un gran número de hombres del rey, unos 100, bien preparados y pertrechados, ponen orden en el excitado gentío mientras todos los dragones negros que hemos venido al continente nos vamos acercando unos a otros y nos vamos saludando. August también se agrega a nuestro grupo y saluda cariñosamente a mi hermano Senka, ambos se conocen bien, fue August quien lo trajo al continente tiempo atrás desde la isla negra y es mentor en la capital del reino al que vamos a instruirnos y entrenarnos.
Allí estamos todos, los ocho. Mi hermano gemelo Ren, que como ya os dije es muy similar a mí, aunque su carácter es más despreocupado y no esta tan dotado para el combate como yo, aún así es un enemigo a tomar en cuenta. Akai por el contrario le encanta meterse en peleas y demostrar su fuerza, es muy seguro de si mismo y valiente, siempre está de buen humor. Mide más que nosotros, unos 2,35 metros y tiene una estructura muy corpulenta, posee una gran fuerza física y no le falta agilidad. Gusta de probar su fuerza peleando con otros. Su pelo no es tan largo como el mío, media melena pero mas volumen. Casi siempre lo lleva de color rojo debido a que lo tiñe de sangre de peces, o mamíferos marinos si tiene la posibilidad, por el olor más que nada, aunque durante el viaje no ha podido hacerlo con la frecuencia que acostumbra y esta disgustado por ello, le encanta su pelo escarlata, esta deseando matar algo para que vuelva a tener su color rojo característico.
Shira es amiga mía desde hace muchos años, confunde su amistad con algo más, yo ahora mismo no estoy preparado ni para aparearme ni para emparejarme. Es muy atractiva con un pelo blanquisimo como la nieve y largo hasta la cintura. Su mirada siempre viva, no para de buscar en todos los lugares colores nuevos o algo que la haga entretenerse. Tantas novedades desde que hemos llegado la tienen muy excitada, no para de mirar a todos sitios y estudiar todas las formas, colores y olores que se le ofrecen en este mundo, y lo absorbe todo. Las hembras de dragón negro suelen tener nuestro mismo tamaño, aunque su cuerpo si que está adaptado a las formas femeninas de un bípedo. Una hembra de dragón no es menos fuerte que un macho aunque si que gustan menos de la lucha. Son más cazadoras y que guerreras, pero las hembras que toman el camino de la lucha son muchas veces más mortales que los machos. Ella es uno de estos casos.
Junto a nosotros se encuentran ya los dragones que iban en el otro barco, el primero en llegar y comenzar a discutir con mi hermano Akai es Bulziorra. Bulziorra es una bestia de 2,50 metros, muy musculado y ancho, no puede reducir más su tamaño en forma bípeda ya que es muy grande incluso para ser un dragón. Podemos reducir nuestro tamaño hasta un mínimo, que viene marcado por el tamaño que tenemos en nuestra forma de dragón. Algunos como yo, ya hemos nacido bípedos por suerte y no sufrimos ese trance de reducir nuestro tamaño y cambiar totalmente de forma. Otros más viejos como Bulziorra nacieron cuadrúpedos, con su forma de dragón clásica y mediante la magia genética han modificado su forma y tamaño hasta lograr su forma bípeda y un tamaño adecuado. Bulziorra no pudo reducir más su tamaño ni su altura, es una bestia, y a él le gusta. Va rapado al cero, todo el pelo que no tiene en la cabeza lo tiene en la barba, aunque no usa bigote, solo barba. Muy larga y trenzada, de color blanco, muchas veces la ata con cuerdas negras a modo de adorno. En su hombro porta una reproducción de un cráneo de dragón tallado a partir de un hueso de su padre. Es una costumbre en su familia y lo lleva con orgullo. Es muy noble a pesar de su carácter fanfarrón y protestón. Más o menos es de la edad de mi hermano y ha peleado contra los elfos en Silverträd, ya es un veterano en la guerra.
Durga y Ox son hermanos, son más o menos de mi altura, hace poco eran unos cachorros y aunque prometen no están tan preparados como el resto de nosotros. No tienen mucha experiencia y se les ve en los ojos el miedo. Están aterrados por todo lo que nos rodea y eso podemos olerlo los demás dragones. Tendremos que cuidar de ellos en un lugar donde cuidar de nosotros mismos ya es un reto. Espero que progresen rápido y mucho. No hablan mucho cuando nos saludamos, cuando hablan con mi hermano Senka apenas atisban a enlazar las palabras, lo ven como un superheroe o algo así. Tienen que espabilar.
La última es Alma. Callada, introvertida, impredecible, peligrosa y la hembra más atractiva que jamás he visto. Su estructura es muy femenina, fibrosa, notas cada músculo cuando se mueve. Tiene el cabello negro como el Onix, es una característica propia de los descendientes del Primero, el Gran Negro, el primero de nosotros. Todos los de su familia tienen ese rasgo característico, entre otros, pero es el más destacable fisicamente y por lo que se les distingue. Si tuviéramos familia real, serían ellos. Hace tiempo que no la veía. Ha crecido y madurado, se nota en su cuerpo y su rostro. Siempre ha estado al cobijo de su hermano mayor, que la ha entrenado y cuidado desde que era pequeña. Siempre han tenido poca relación con el resto de nosotros, viviendo apartados y de forma solitaria. Cuando su hermano mayor vino al continente junto con mis hermanos se aisló más aún, entrenando en solitario y se la ha visto poco. No veo a su hermano por ningún lado, no ha venido a recibirla, pensaba que vendría, ella parece buscarle con la mirada y estar decepcionada. No me atrevo a decirla nada, de hecho al único que parece tratar es a Bulziorra, a Durga y Ox no les ha hecho ni caso desde que han llegado. Me pilla mirándola y me clava sus ojos negros. Me hace un desdén y aparta su mirada de mí.
Bueno, aquí estamos todos.

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