30 de noviembre de 2015

SIETE

Joder¡¡ Joder¡¡¡ Joder¡¡¡ Cada vez que intento moverme me aplasta más y más, puedo sentir como presiona contra mi con lo que sea que hace, no pensaba que fuera así de poderoso, fui un descuidado al atacar de forma tan directa y espontanea. Mis ojos están comenzando a sangrar y noto la presión contra el suelo cada vez más fuerte. Esta intentando comprimirme, oprimirme como el que aplasta un insecto entre sus manos. Noto su energía, esta tenso pero no duda, quiere matarme. No puedo pensar con claridad, parece que mi cerebro vaya a estallar. No estoy en buena posición. Oigo a mis hermanos y a Shira gritando, creo que Giallad los tiene bloqueados, no pueden hacer nada, entrecortadamente oigo que le piden que se detenga, ya ni oigo bien, mis oídos también están sangrando.
De repente oigo un fuerte impacto, todas las voces se acallan, las de mis amigos pidiendo por mi, las de los humanos gritando por el espectáculo, las de los elfos exigiendo mi muerte. Solo se oye una voz, suave, calmada pero fuerte, familiar. Se empieza a liberar poco a poco el yugo que pesa sobre mi cuerpo y puedo alzar la cabeza, puedo ver a mi hermano Senka, esta cambiado pero reconozco su voz, su olor, su energía. Giallad esta intentando someterlo como a mí pero no lo logra y mi hermano avanza hacia él. Giallad al centrarse en mi hermano, me libera completamente, aunque mi movimiento es reducido, estoy muy dañado. Fuera de juego. Sonrío pues mi hermano lo matará, mi hermano lleva aquí unos 50 años, seguro que es superior al elfo, sigue avanzando sin que le afecten sus poderes o maleficios o lo que sea que haga ese maldito.
Cuando esta a unos metros de Giallad mi hermano se para y para mi  sorpresa le hace una reverencia, que cara de tonto me esta quedando. No entiendo nada de nada. Estaba bloqueando el poder de Giallad a la perfección y ahora se para y le muestra respeto. Con las manos abiertas le pide comprensión por lo ocurrido, que no intente dañarlo pues mi hermano no tiene malas intenciones y no busca daño alguno para el Rey de los elfos, además, como ha podido comprobar, no sería capaz de dañarlo por lo que era fútil seguir con las hostilidades. Giallad baja las manos y devuelve la reverencia forzadamente. Senka indica que es un enviado del Rey de reyes que será coronado emperador en fechas próximas, el responsable de que ambos estén aquí hoy y vayan a recibir entrenamiento, Cleofonte. Me empiezo a poner de pie a duras penas, temblando. Le grito a Senka, le digo que golpee a Giallad, que mató a nuestro padre. Senka gira levemente su cabeza y me mira de una forma que me deja helado: Sen, cállate y no te muevas. De nuevo se gira hacia Giallad, el cual tiene un semblante diferente. Tras oír mi nombre su rostro se muestra confuso, sorprendido. Se torna mas amable dentro de lo que sus fríos rasgos pueden  mostrar. Adopta una postura más calmada y devolviendo los caballerosos gestos de mi hermano indica que no hay ningún problema y que la cosa se quedará como está, entiende mi nerviosismo. No habrá represalias. Y yo ahí parado como un idiota. Me hierve la sangre con tanto agasaje. Antes de irse, Giallad me mira fijamente a los ojos y me lanza una sonrisa burlona. Parece como si con su mueca dijera lo que no puede decir con palabras: Te has salvado por poco. Se monta a caballo junto con los demás elfos y rapidamente desaparecen. Mi hermano les despide muy educado hasta que todos se marchan. Le miro fijamente mientras mi hermano Akai y mi hermano Ren se acercan a mi. Ren es mi hermano gemelo, lleva el pelo más corto, pero físicamente es muy parecido a mí.
Senka se da la vuelta y viene hacia nosotros caminando de forma pausada, con una gran sonrisa en la cara. Nosotros nos alegramos de verlo también, era una de las cosas que más ansiábamos, siempre lo comentábamos en el barco, volver a ver a Senka y a Manda, nuestros hermanos que hicieron el mismo viaje que nosotros estamos haciendo ahora pero unos 50 años antes. Aunque la verdad, estaba confundido con la actitud de mi hermano con Giallad, y la verdad, estaba enfadado. Ni se ha inmutado cuando he dicho que él fue quien mató a nuestro padre. Vale que el no sepa que nuestro padre ha muerto, pero al menos podía haber preguntado que había pasado o porque yo decía que Giallad lo había matado. Ni un pestañeo, y encima me reprende.
Puedo ver que su aspecto es ahora más estilizado, su cintura es más estrecha que antes y es más ancho de espaldas. Parece como si, como podría decirlo, fuera más aerodinámico. Sus brazos y piernas parece algo más largos, su pelo antes blanco ahora luce un color azul profundo, imagino que se lo ha tintado o algo. Es muy elegante, como siempre, muy atractivo. En sus dedos no hay señal de garras o uñas, sus dedos estan mas “humanizados”. Su piel parece pulida. Sus ojos me penetran mientras se acerca a mí. Su semblante siempre ha sido sereno, no es fácil saber lo que piensa. Es muy inteligente y eso se nota en su semblante y en sus gestos, parece que ha mejorado incluso estas características desde que esta aquí entre humanos, incluso su forma de moverse es mas fluida y suave.
Abre sus brazos para darme un abrazo, pero sin yo verlo siquiera me da un puñetazo en la cara, ha sido rapidísimo, el golpe me duele como si me hubieran golpeado con una maza de hierro, me mueve varios metros dando vueltas por el suelo, “Ahora levántate y da un abrazo a tu hermano”, me dice. Me va a doler la cara un buen rato.

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