El paisaje que recorremos se parece mucho al que encontramos en nuestro Mediterráneo. Una vegetación dura, arraigada y acostumbrada a un ambiente seco que aprovecha hasta la última gota de las lluvias que caen. Salpicado esta el paisaje de arboledas hechas al terreno y a su clima. Atravesamos eso si muchos ríos a nuestro paso. La orografía es bastante plana, algunos montes suaves salpican el paisaje que es ondulado como las olas del mar. El hombre ha modificado mucho este terreno, cultivando gran parte y llenándolo de manadas de animales. El cielo es tan azul aquí.
Viajamos a pie, algunos humanos usan caballos. Bulziorra quiere comerse alguno, constantemente le quitamos las intenciones, con este dragón nunca se diferenciar donde llega la broma y donde empieza a hablar en serio. Ullmanen es la capital del país que estamos atravesando, Hessine, que pronto pasará a ser parte del nuevo imperio que se aprobará en las semanas siguientes, Raegis. Vamos muy animados todos, salvo Alma que a veces se torna melancólica y negativa. Le comentó a Senka que habíamos venido aquí a morir o a matar, quizás tenía razón, pero yo estaba absorto con todas las cosas que tenía a mi alrededor, encontraba tanta belleza en todo que no daba espacio en mi ánimo para preocupación alguna. August consiguió que pudiéramos volar de cuando en cuando pese a las malas caras de mi hermano Senka, que no nos acompañaba jamás. Disfrutábamos viendo desde lo alto todo lo que encontrábamos a nuestros pies, no era mucho tiempo el que podíamos estar en el aire pero lo aprovechábamos bien. Tanto sol sobre nosotros y un mar de colores bajo nosotros. Mientras vuelas sientes libertad, libertad que no tenemos desde que partimos de nuestra patria. Aquí solo hay normas y prohibiciones, somos esclavos de ellas y aún no hemos llegado a nuestro destino final. Volamos, y brevemente no estamos atados a nada. Somos niños. Los humanos se me antojan más de lo que realmente son, estamos en tierra extraña, su hogar, sus reglas, su territorio. Es un poco agobiante, encontramos muchos humanos en nuestra ruta, que esta muy transitada, una ruta comercial desde el sur al norte. Muchos humanos te miran raro, con desprecio, incluso odio. Otros nos reciben con mucha alegría, nos abren las puertas de sus casas y nos ofrecen comida o bebida. Aún no termino de entender la naturaleza humana. Comprendo que nos tengan recelo por nuestros antepasados pero nosotros no hemos hecho ni bien ni mal a estas personas. Al menos parece que son más los gestos positivos que los negativos, pero a muchos humanos el miedo les hace tapar sus verdaderos sentimientos. Estamos en territorio humano, no hay muchos dragones por estas tierras y de los pocos que hay no hemos visto ninguno. Tampoco hay muchos elfos, pero los que hay se mezclan con los humanos cual camaleón en una jungla, suelen ser muy valorados y reconocidos por estas gentes por sus dotes en el negocio, mercadeo e intermediación.
Bulziorra trata más que ningún otro con los humanos, le gusta tratar con ellos. Habla con todos, desde el capitán de la guardia al soldado más torpe. Ríe con ellos y les escucha contar historias, juega con ellos a pelear, ellos le dejan incluso sus armas, que parecen de broma en sus grandes manos. Bebe con ellos y por momentos parece que estuviera integrado en su “camada”, no se como lo llaman ellos, digamos como un camarada. El fanfarronea que si algo pasa el los protegerá con su vida, mientras toma un gran trago de cerveza. El resto no somos tan sociables, nos relacionamos más entre nosotros, somos una pequeña familia. Shira esta siempre encima de mí, siempre le he gustado, pero aquí es aún más dependiente de ese sentimiento y la verdad que no estoy muy a gusto. La quiero como una hermana, no como a una posible compañera. No obstante no la digo nada y la proveo de cariño, no me gustaría que se sintiera mal en estos momentos. Con mis hermanos todo es más fácil, nos reunimos en la noche y charlamos de lo que vemos, de todo a nuestro alrededor, son también muy curiosos y comentamos hasta altas horas todo lo que nos ha sorprendido durante el día, que basicamente es todo cuanto pasa durante el día. Cuando estoy con ellos parece que nada hubiera cambiado, que estuviéramos aún en nuestro hogar. Bien dicen que tu casa esta donde esta tu corazón. Mi corazón son ellos.
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